Josef Mengele


El angel de la muerte Josef Mengele

Este caso es también sorprendente y aberrante, por decirlo menos, surge en la época del florecimiento del tristemente célebre régimen nazista, por allá por la Europa del este del 1939 y 1945, cuyos fundamentos sentaban las bases de la tan irracional eugenesia, entendida como la teoría que busca la “preponderancia” o “superioridad” de ciertas razas, con la correspondiente erradicación de las razas “menos aptas” o “inferiores” y para el escenario, la raza considerada “superior”, tanto por su aspecto biofísico como por su carácter e inteligencia, era la raza aria (que en sanscrito significa “noble”) y las que deberían ser erradicadas del planeta, con la consiguiente persecución, eran los semitas que engloba a los judíos y árabes, asimismo, los discapacitados, negros, gitanos entre otros, que eran confinados hasta la muerte en los campos de concentración.

Entonces surge el conflicto bioético, ¿fueron correctas estas concepciones?, es que a veces nuestra intolerancia sobrepasa las barreras de lo humanamente racional y ético. Desde mi óptica, creo que este caso y otros, que fueron el común denominador de esta época, son un precedente que abre una brecha entre lo ético y lo no ético, en la medida que con este tipo de actitudes o “ciencia” nos alejamos y dejamos de lado una moral racional interrogativa y dinámica, que nos permite deliberar entre una ambivalencia o doble luz: la luz de la situación concreta/objetiva y la luz de la bioética que tiene en cuenta criterios, fines o valores que orientan la vida humana que humaniza y permite que nuestras sociedades vivan en paz y tolerancia.

Un caso que se valió de estos y otros oscuros argumentos en pos de la “investigación médica” es la del médico nazi Josef Mengele, tildado para la ocasión como “el ángel de la muerte”. En lo que resta del texto estableceré el por qué del calificativo y por supuesto su obra y gracia.

De las circunstancias de su vida
Joseph Mengele nació en Günzburg (Baviera), el 16 de marzo de 1911. Provenía de una familia de industriales, estaba muy unido a su madre, que murió joven, y él nunca destacó por su capacidad para hacer amigos. Ya desde muy joven su ideología sería el nacionalsocialismo. Intentó por todos los medios entrar en cualquier organización nazi, pero no destacó en ninguna. Las SS le rechazaron en un primer momento, tuvo que esperar 3 años para intentarlo de nuevo. Estudió filosofía, antropología y medicina, en Munich, Bonn, Francfurt y Viena. Sus estudios se centraron en demostrar fisiológicamente la superioridad de la raza aria. En Munich se doctoró en antropología con la tesis”Estudio morfológico de razas realizado en la pieza frontal del hueso submaxilar en cuatro grupos raciales” en 1935, y el doctorado en medicina lo consiguió en Francfurt en 1938 con la tesis “Estudios de la fisura labial-mandibular-palatina en ciertas tribus”.

En su estancia en la universidad, había asistido como ayudante al doctor Otmar Freiherr Von Verschuer, nazi y experto en eugenesia. Buscaba la forma de producir más ejemplares de raza aria para el Reich, y los embarazos múltiples gemelares podían ser la respuesta para que cada mujer aria tuviera más hijos arios.

De las circunstancias que lo llevaron a los campos de concentración
En la época de la II Guerra Mundial, conflicto caracterizado por la violencia de los ataques lanzados contra la población civil y por el genocidio (el exterminio de judíos, gitanos, homosexuales y otros grupos) llevado a cabo por la Alemania nacionalsocialista (nazi) como un objetivo específico de la guerra, en 1942 fue herido en una pierna en el frente de Rostov y declarado no apto para el combate, por ello, se ofreció voluntariamente como médico de campamento porque no quería ser médico para atender heridos: es decir como médico en los campos de concentración. ¿Por qué querría alguien con tan elevadas calificaciones y antecedentes, ir a un sitio como Auschwitz? "Porque él buscaba "zwillingen" (gemelos) para sus experimentos y tendría a numerosos de ellos y hasta se podía dar el lujo de matarlos. Allí, desde el principio, dispuso de 226 gemelos, con edades entre 2 y 18 años. Y podía hacer lo que quisiera con ellos." (Michael Barembaum, médico, director del US Memorial Museum). En muy poco tiempo, se haría famoso por descubrir los secretos de la vida.

Del origen del calificativo “Ángel de la Muerte”
Un ángel de la muerte o ángel de la misericordia es un término utilizado en la criminología para referirse a un tipo de asesino en serie, usualmente empleado como un cuidador o enfermero. Según los mitos se trataría de asesinas; pero por el contrario, en realidad, una parte sustancial de los ángeles de la muerte ha estado conformada por hombres. A menudo, el ángel de la muerte se encuentra en una posición de poder o son motivados por mantener el control.

Una teoría para explicar este tipo particular de asesino en serie es la teoría de la neutralización. Desarrollada por los sociólogos Gresham Sykes y David Matza, sostiene que los criminales entienden la diferencia entre el bien y el mal. Para neutralizar sus acciones, los criminales desarrollan nuevas percepciones de forma que mitiguen las circunstancias de sus crímenes. En este caso, el asesino podría alegar que estaba ayudando a la víctima al aliviar su dolor.

Josef Mengele, en el campo de concentración de Auschwitz, se ganó el apodo de “Ángel de la Muerte”, porque era él quien decidía, una vez llegaban los vagones de prisioneros, quién iba directamente a las cámaras de gas y quién moría más lentamente en los barracones.

De las circunstancias de su obra y gracia
Uno de estos asesinos fue Josef Mengele, médico y criminal de guerra nazi, especialmente conocido por sus experimentos médicos en el campo de concentración de Auschwitz y la mayor parte de las veces asesinaba a sus "pacientes". Sus investigaciones tenían un fin claramente demarcado: lograr la absoluta perfección de la raza aria y asegurar su reproducción. Su interés en el genotipo humano rubio de ojos azules es curioso, pues ni él ni sus superiores respondían a esa descripción.

Es conocido que él personalmente seleccionaba a sus pacientes. Se cuenta que cuando los nuevos cargamentos humanos llegaban transportados en trenes a Auschwitz. Después de que las víctimas eran descargadas de los trenes, desnudadas y divididas en hombres, mujeres y niños, el Dr Mengele caminaba frente a ellos y los inspeccionaba cuidadosamente. La mayor parte de los prisioneros eran enviados directamente a las cámaras de gas y otros eran enviados al campo a cumplir con labores forzadas. Los gemelos, los enanos y otros sujetos con características físicas únicas eran seleccionados para ser asignados a los bloques donde se realizaban sus experimentos. En muchas formas, aquellos que fueron asesinados inmediatamente en las cámaras de gas, corrieron una mejor suerte que los seleccionados para participar en los experimentos, que no tenían idea de los horrores que les aguardaban.

Las investigaciones del Dr. Mengele en gemelos y en gitanos ejemplifican el objetivo de los estudios genéticos del tristemente célebre Régimen Nazi. Mengele era uno de los pocos médicos de campamento que podía llevar a cabo la tarea de selección a sangre fría, siempre en busca de gemelos. Regularmente enviaba los resultados de sus trabajos al Instituto Kaiser Willheim de Berlín, a su maestro Von Verschuer. Mengele luchaba contra el reloj para descubrir los secretos que permitieran crear una raza aria pura, mientras la marea de la guerra se volvía adversa a Alemania.

Las personas objeto de los experimentos, en caso de sobrevivir, fueron casi siempre asesinados para su posterior disección. Prácticamente todos sus experimentos carecían de valor científico. Incluyeron, por ejemplo:

·  Ordenar a las madres parturientas que se les vendase el pecho para que no amamantaran a sus bebés. Recopilaba datos sobre la muerte por inanición de los infantes.
·  Intentos de cambiar el color de los ojos mediante la inyección de sustancias químicas en los ojos de niños, amputaciones diversas y otras cirugías brutales y al menos en una ocasión, un intento de crear siameses artificialmente mediante la unión de venas de hermanos gemelos. Mengele extraía los ojos a sus víctimas y los colocaba en una pared como un muestrario de las variedades heterocromas que existían.
·  Intentó también por la vía química cambiar el color de pelo de los internos mediante la aplicación de dolorosas inyecciones subcutáneas y en algunos casos realizó castraciones y experimentos en la médula espinal dejando paralizados a los intervenidos.
·  En cooperación con otros médicos, Mengele intentó también buscar un método de esterilización masiva: muchas de las víctimas fueron mujeres a las que se les inyectaba diversas sustancias por la vagina, sucumbiendo muchas de ellas o quedándose estériles en muchos otros casos.
·  Experimentos sumergiendo en agua helada a internos fuertes para observar sus reacciones ante la hipotermia.
·  Sometiendo personas a cambios de presiones extremas. Los individuos perecían en medio de horrorosas convulsiones por excesiva presión intracraneana.
·  Experimentos con gitanos y judíos que tenían enfermedades hereditarias de enanismo, síndrome de Down, siameses y otras afecciones e incluso con mellizos, diseccionándolos vivos y sumergiendo luego sus cadáveres en una tina con un líquido que consumía las carnes, dejando libres los huesos. Los esqueletos eran enviados a Berlín como un macabro muestrario de la degeneración física de los judíos.
·  Hacía vivisecciones, para estudiar los límites de resistencia a los traumas y el dolor en los seres humanos. Una vivisección, es lo mismo a hacer la autopsia en un ser vivo. De más está decir que lo hacía con la persona consciente y sin anestesia... Obviamente, nadie sobrevivía. De esta forma, los experimentos de Mengele cobraron hasta 60 víctimas diarias.

Después de la caída de Alemania, consiguió huir y nunca fue detenido, viviendo impunemente hasta su muerte.

Conclusión u opinión crítica

Todos estos hechos, muy ajenos al real trabajo científico, desde mi perspectiva, creo que distan mucho de personas humanamente racionales, bioéticas y con una amplia consideración por la raza humana, somos humanos, no somos animales que se desechan y ya. Hoy más que nunca es preciso que cada uno de nosotros estemos al tanto de todas las iniciativas que atenten o intenten estar por encima del respeto por cualquier forma de vida. Dejemos de ser meros observadores de nuestra a veces cruel realidad, intentemos ser el cambio y transformemos nuestra diaria dinámica, desde el rincón que nos toque actuar, es preciso ser bioéticos.

Pues siendo bioéticos las iniciativas de este calibre, creo que deben ser erradicadas de nuestro planeta, ¿cómo llegar a vivir en paz?, pues aun no se respira paz en los rincones de nuestras redes sociales, aun resuena en mi memoria aquella frase que acuñó el célebre Jhon Lennon, en una de sus emblemáticas canciones, imagina toda la gente viviendo la vida en paz, la bioética permite eso buscar una sabiduría practica racional traicionando lo menos posible las normas, es decir al tomar una decisión, actitud o iniciativa, hay que balancear lo positivo y negativo, lo que está sucediendo con los valores que orientan la vida humana, solo desde este dinámica, lograremos vivir la vida en paz, mirándonos unos a otros sin temor, con plena confianza de que las posturas distintas se apoyan en un mismo criterio de respeto, de que la búsqueda del justo medio no va a degenerar en una especie de vía media de compromiso; pues juicios racionales pueden evitar la arbitrariedad, si se busca la ayuda de otras personas y no su mórbida experimentación para obtener una raza superior.

Finalmente el día que dejemos de anteponer nuestros intereses particulares a los intereses humanizantes de una sociedad unida en valores bioéticos de paz, respeto, y consideración por cada ser vivo que nos rodea, ese día, podremos asomarnos y respirar con plena confianza de que nuestra vida sigue y seguirá en una fiesta de paz y unión.